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martes, mayo 17, 2011

Correr el amok

Sigo leyendo 'La vuelta al mundo de un novelista'. En su visita por tierras indonesias, Blasco habla del pueblo malayo, magníficos navegantes que surcaron las aguas del Pacífico antes de la llegada de los portugueses. Blasco los llama los fenicios de Asia.

El escritor valenciano da cuenta de un estado de locura homicida propia de la cultura malaya, el amok. Cuando un malayo se siente ofendido, blande la primera espada que tiene a mano y empieza a matar a cualquier persona que se tope a su paso, hasta que alguien le da muerte. Blasco llama a este estado de trance: "correr el amok".

En inglés, existe la expresión to run amok, aunque tiene un sentido figurado, que se puede traducir como "ir a lo loco" o "correr desbocadamente".

Conocía la expresión "to run amok", aunque ignoraba su origen. Recuerdo una vez, cuando estaba en Dublín, un compañero de trabajo, hijo de una irlandesa y un español, nos decía, en un juego de palabras, que el inglés era "a bastard language", dando a entender que se trataba de un idioma puñetero, pero de una gran mezcolanza léxica.

El 30% de las palabras en inglés tienen origen francés, debido principalmente a la invasión y dominación normanda que duró 3 siglos. De su época de expansión, colonias y comercio global, el imperio británico incorporó incontables préstamos a su corpus lingüístico. Por ello, me sonrojo cuando los paladines de la defensa de la lengua española se enojan por el, según ellos, elevado número de prestamismos que el español incorpora del inglés. A veces, al adoptar nuevos vocablos, estamos tomando prestadas, indirectamente y sin saberlo, palabras de otros idiomas.
  • Anorak (del francés 'anorak', y éste del esquimal).
  • Amok (del inglés 'amok', y éste del malayo 'amuk').
  • Bambú (del portugués 'bambú', y éste del malayo).
  • Cacatúa (del portugués 'cacatúa', y éste del malayo).
  • Chinchin (del inglés 'chin-chin', y éste del chino ching-ching) [1].
  • Eslogan (del inglés 'slogan', y éste del gaélico).
  • Ginseng (del inglés 'ginseng', y éste del fujianés 'jîn-sim').
  • Golf (del inglés 'golf'', y éste del gaélico).
  • Gong (del inglés 'gong', y éste del malayo 'gong').
  • Ketchup (del inglés 'ketchup', y éste del cantonés 'Kechap').
  • Kung-fu (del inglés 'kung fu', y éste del cantonés 'gong fu').
  • Ñu (del inglés 'gnu', y éste del holandés 'gnoe').
  • Lichi (del inglés 'lychee', y éste del cantonés 'laitzi').
  • Té (del inglés 'tea', y éste del fujianés 'tey').
  • Yate (del inglés 'yatch', y éste del holandés).
Por cierto, que el diccionario de la RAE, al menos el on-line, es un poco flojo en cuanto a etimologías. No diferencia entre dialectos del chino: mandarín, cantonés, fujianés, etc.

He indicado algunas palabras como de origen fujianés, aunque en realidad este dialecto del chino no existe como tal. El fujianés se refiere al conjunto de dialectos que se habla en la región de Fujian: hokio, amoy, etc.

También me dejo otras palabras que figuran en el diccionario de la RAE como directamente incorporadas de su idioma original, pero yo sospecho que lo han hecho indirectamente a través del inglés. Palabras como tabú (polinésico), vudú (nigeriano-congolés) u orangután (malayo, aunque quizás incorporada al español a través del portugués).

[1] Según la RAE "interjección para acompañar el choque de copas o vasos en un brindis". Curiosamente no he podido encontrar esta palabra en un diccionario de inglés. Y más raro aún es que en mandarín al brindar se diga "kampei".

domingo, febrero 28, 2010

World of internet addiction

En Asia los jóvenes dedican cada vez más un mayor número de horas a los juegos on-line. Cyberg cafés plagados de ordenadores, donde además de navegar y charlar, los jóvenes asiáticos, en especial en China y en Corea del Sur, se reunen para matar dragones en el mundo virtual de World of Warcraft son cada vez más habituales. En ambos países, se han llegado a dar casos de karoushi (過労死 ), término japonés que significa "muerte por exceso de trabajo", aunque en este caso sería mejor traducirlo como "muerte por exceso de ocio", ¿no?.

Desde Asia, dos noticias con una perspectiva diferente. Por un lado, la coartada del PCC (Partido Comunista Chino) para seguir imponiendo su censura sobre los medios online, esta vez sobre el juego de la compañía de Blizzard, bajo el auspicio de mantener la integridad moral de los adolescentes. La otra, un extracto del documental "Digital nation (Life on the virtual frontier)" de PBS donde varios reporteros viajan a Corea del Sur, a día de hoy la capital mundial de los videojuegos, para ver cómo internet y los medios online se han ido filtrando en las vidas de los más jóvenes, hasta el punto de formar parte inherente de sus vidas.

Preocupados por el elevado número de horas que dedican los adolescentes a los medios on-line, se han alzado nuevas voces en China, o más bien dentro del PCC, alertando de la creciente adicción a internet, quizás haciendose eco de la situación de Corea del Sur, donde el gobierno reconoce la "adicción a internet" como una enfermedad desde hace varios años. China ya cuenta con el mayor número de usuarios de internet del mundo, y también de blogueros. Todo parece indicar que estos números seguirán en aumento, si además se tiene en cuenta la reciente introducción de terminales 3G en China. Además del férreo control y censura de los medios de comunicación tradicionales, el PCC también ejerce un fuerte control y censura de los medios de comunicación on-line. Servicios como Blogger, YouTube o Twitter, por mencionar algunos, suelen estar inhibidos en China durante intervalos prolongados e indeterminados de tiempo. Son sonadas también las últimas amenazas de Google con irse de China, debido a este opresivo control y las artificiales regulaciones a las que suele someter el gobierno a las empresas extranjeras.

Hartos ya de este asfixiante control, de este paternalismo de estado, de esas artimañas pueriles, un grupo de jóvenes ha contestado con un video satírico a los interesados argumentos de estos paladines de las buenas maneras que desde el PCC ven a sus nuevas generaciones corromperse.





El video, "World of Internet Addiction", fragmentado en siete partes, está grabado dentro del propio mundo de WoW. Tiene referencias a elementos particulares del contexto de internet en China: The Great Firewall (el gran cortafuegos, el cortafuegos que gestiona el estado para restringir acceso a diversos sites), o el Green Dam (un software de filtrado de sites inicialmente pensado para ser instalado en cada PC obligatoriamente, aunque finalmente sólo se ha hecho obligatorio en PCs de escuelas, cyberg cafés, etc).

Realmente lo que le preocupa al PCC no es la salud de sus jóvenes, sino la impotencia que produce el observar como los éstos hacen caso omiso del tipo de vida que el PCC les dice que tienen que llevar. Quizás no sean activistas políticos, pero resultará más difícil adoctrinarlos en un contexto como este. Los jóvenes en China quieren una ventana por donde tomar aire, que el estado les deje respirar. Den Xiaoping decía: "Cuando abres la ventana, entra el aire fresco, pero también entran moscas". Que entren moscas es inevitable, pero peor aún es el aire cuando no circula.

En Corea del Sur la situación política es distinta afortunadamente. Su población está proporcionalmente más conectada que la de China y la penetración del ancho de banda es la mayor del mundo (por número de usuarios y por tamaño del mismo). Quizás Corea del Sur ya haya superado a Japón como generador de tendencias dentro del mundo de las comunicaciones e internet en Asia, o al menos está a la altura. El problema en este caso es real, y también lo es la preocupación del gobierno. En este extracto de video se puede ver como ya en el jardín de infantes los niños coreanos aprenden las normas de netiquette, los cientos de PC-bangs (cyber-cafés) que plagan Séul, donde la mayoría de los jóvenes se reunen para jugar online durante horas o incluso días, o como algunos jóvenes ya han tenido que ser ingresados en centros de desintoxación para disminuir su adicción a internet.

Podeis ver el video, "Gaming on every corner", en la propia página de PBS.

sábado, septiembre 12, 2009

Samurai William (parte I)

Tras muchas interrupciones por fin he terminado de leer "Samurai William" de Giles Milton.

El libro cuenta la vida de William Adams, el primer inglés en llegar a Japón exactamente en el año 1600. El también escritor inglés James Clavell, se inspiró en el personaje histórico de William Adams para su conocida novela Shougun.

William Adams fué un navegante inglés nacido en la ciudad de Gillingham, aunque a lo largo de sus cartas siempre se definió como un inglés de Limehouse, donde a una edad muy temprana aprendió el oficio de armador de barcos. Posteriormente también se formaría en astronomía y navegación, y finalmente pasaría a formar parte de la Marina Real Británica (Royal Navy).

Atraído por el incipiente comercio con Indias, Adams se enrolaría en la Compañía Holandesa de Indias Orientales. Por aquel entonces, como describe Milton en su libro, solía ser muy frecuente el contacto entre marineros holandeses e ingleses, que se alistaban indistintamente en misiones de ambos países.

El objetivo inicial de la misión era navegar la costa Oeste Sudamericana, donde los barcos venderían su mercancía a cambio de plata. En caso de que la misión fracasase, ésta se dirigiría a Japón con el mismo objetivo, abasteciendose se especias en las Molucas.

Previamente a narrar estos hechos, Milton hace un pequeño repaso del origen de las relaciones comerciales entre Inglaterra y Japón. Según los misioneros portuqueses y españoles, llegados a Japón en la primera mitad del siglo XVI, Japón contaba con importantes minas de plata y se llegaban a pagar altas sumas de dinero por productos de ultramar, especialmente seda.

Dado que la ruta comercial marítima de Indias estaba dominada por los portugueses hacia el Este, y los españoles controlaban el comercio con América hacia en Oeste, el primer intento inglés por llegar a China y Japón, se hizo a través del Norte de Rusia, atravesando los mares de Barents y Kara, aprovechando la benevolencia de los meses estivales. El objetivo era llegar a la isla de Vaygach, a la que erroneamente situaban muy cerca de Pekín. Teniendo en cuenta la precariedad de las naves, tan sólo el atrevimiento a pensar en llevar a cabo tal empresa parece imposible, y por supuesto lo fué. Aún así, resulta admirable la valentía de estos hombres en su afán por llegar más lejos y explorar lo desconocido en cada viaje.

A lo largo de todo el libro Milton intercala la narración de los hechos históricos con breves fragmentos de textos originales, recogidos en su mayor parte de cuadernos de bitácora y diarios. Los textos reales se entremezclan con los fictios, lo que ayuda a situar los hechos en su acertado contexto, y además dota de mayor verosimilitud a aquello que queda a la imaginación de Milton, mezclándose realidad y fantasía. El libro además cuenta con un grueso apéndice de fuentes bibliográficas, una magnífica fuente de información sobre el origen de las relaciones entre Occidente y Japón.

Tras el fracaso de la misión inglesa a Japón a través del Norte de Rusia, pasarían casi 20 años para que de nuevo navegantes ingleses se viesen enrolados en una misión por llegar a Oriente, esta vez a cargo de la Compañía Holandesa de Indias. La misión holandesa contaba con 5 naves: Blijde Boodschap (La Buena Nueva), Geloof (Fé), Hoop (Esperanza), Trouw (Lealtad) y Liefde (Caridad).

De izquierda a derecha: Blijde Boodschap (La Buena Nueva), Geloof (Fé), Hoop (Esperanza), Trouw (Lealtad) y Liefde (Caridad)

Las naves partieron, con más de 500 hombres, de la isla Texel, al norte de Holanda, en el año 1598, dirigiéndose hacia el Sur, circunnavegando parte de la costa Oeste africana antes de cruzar el Atlántico. Durante su travesía por la costa africana, gran parte de la tripulación fallece a causa de fiebres tropicales y diarreas. El líder de la misión, Jacques Mahu también fallece, dejando a cargo a Simon de Cordes, segundo a bordo.

Debido a las inclemencias metorológicas y otras adversidades, sólo tres naves logran cruzar el estrecho. La Buena Esperanza es capturada por los españoles y la Geloof regresa a Amsterdand llevando de vuelta a tan sólo 36 de los 109 hombres que zarparon a bordo.

Tras cruzar el estrecho las naves se dispersan. La Liefde espera al resto de embarcaciones en Floreana, isla de las Galápagos al sur de Chile, aunque sólo logra reunirse con la Hoop. Los capitanes de ambas naves fallecen en un encuentro con colonos españoles, junto con gran parte de la tripulación y también el hermano de Adams, Thomas, navegante de la Hoop.

Temiendo ser atrapados por los españoles la nave zarpa a finales del año 1599 en un intento por cruzar el pacífico y llegar a Japón. Tras más de 6 meses de travesía por el Pacífico, aunque tomando tierra en varias pequeñas islas, Adams al cargo de la Liefde y 20 de sus hombres (de una tripulación de 100), aunque en su mayor parte enfermos, logran llegar a las costas de Kansai en Japón. De estos 20 hombres, sólo 9 conseguirían sobrevivir.

A su llegada a puerto, monjes jesuitas portugueses, recelosos de que extranjeros de otras nacionalidades irrumpiesen en Japón, acusan a Adams y su tripulación de piratería. Los naufragos son encarcelados a la espera de ser ejecutados en crucificción.

De esta primera parte de la historia, la de la llegada de Adams a Japón, da buena cuenta Milton en el primer tercio de su libro. Las dos otras mitades narran la vida de Adams en el país nipón, donde permanecería desde entonces hasta el fin de sus días.

Adams salvaría su vida gracias a la benevolencia del primer shougun de la era Edo, Ieyasu Tokugawa, y se convertiría en su consejero desplazando la influencia de los monjes franciscanos y jesuitas de la corte.

De los libros citados por Milles como fuentes de información durante esta primera parte, destaca para mí, quizás por no conocerlo hasta entonces, Peregrinación del viajero portugués Fernando de Mendes Pinto. Aunque a veces tildado como fantasioso, los relatos de Pinto suponen los primeros testimonios sobre la vida de los pueblos de Asia recogidos por un occidental. Pinto pasaría más de 20 años en Asia a lo largo de su vida, viajando por India, Malacca, China y Japón.

En la segunda parte de este post, probablemente más corto, hablaré sobre la vida de Adams en Japón y el establecimiento de la fábrica de la Compañía Británica de Indias Orientales en Hirado, y de sus viajes comerciales por Asia.

viernes, mayo 15, 2009

Donde va triunfa

A pie de un video de Flapy: "Videos gastronómicos en Hong Kong", donde se ve una San Miguel Pale Pilsen, me vino a la cabeza la historia de la San Miguel, que quizais muchos ya conozcais.

Originalmente San Miguel era una destilería filipina, fundada en el siglo XIX por un español en la ciudad de Manila, concretamente en el barrio de San Miguel, aprovechando una pequeña destilería local fundada por unos monjes agustinos.

La cerveza San Miguel es muy muy popular en Asia, sobretodo en el Sureste Asiático, pero no tiene nada que ver con la marca española San Miguel (perteneciente al grupo Mahou). La marca filipina es San Miguel Corporation, y produce la San Miguel Pale Pilssen, la que aparece en el video.

En este post, San Miguel Beer, explican cuando y cómo las dos compañías se escindieron:

"San Miguel in Spain was brought over from the Philippines by the shareholders of a company called La Segarra. The owners of San Miguel Corporation (the Sorianos) and La Segarra signed an agreement (’The Manila Agreement’) in 1953 resulting to La Segarra becoming an independent brewer."

Es muy conocida la escena de la película de animación japonesa, The Ghost in the Shell, donde Motoko Kusanagi y Batou se toman una San Miguel mientras filosofean sobre el devenir de la vida...Por cierto este video ha venido que ni pintado.





Así que ya sabeis, San Miguel donde va triunfa, y a donde no va, triunfa San Miguel Filipinas xD.

lunes, mayo 11, 2009

Crónicas Birmanas

Así se llama la última obra de Guy Delisle sobre su experiencia de 14 meses viviendo en Myanmar, país antiguamente conocido como Birmania.

Guy Delisle es una animador canadiense y autor de comic-books (o novelas gráficas, como suelen decir los no habituales lectores de cómics para referirse a éstos cuando son buenos), que se dió a conocer mundialmente por su cómic Pyongyang, donde relata su experiencia como animador foráneo en la capital norcoreana. Para muchos, la obra destacaba por la capacidad de Delisle para denunciar, de un modo simple y efectista, los abusos del régimen norcoreano; para otros se trataba de un relato de viajes en formato cómic-book explotando al máximo las capacidades que el lenguaje del 9º arte ofrece. A ninguno de ellos les falta razón.

Anteriormente a Pyongyang, Delisle ya había elegido el formato cómic para narrar su experiencia, también como animador, en la ciudad china de Shenzhen (De Pyongyang a Shenzhen).

En esta ocasión Deslile se deplaza al país de las piedras preciosas para acompañar a su mujer, voluntaria de Médicos Sin Fronteras Francia. A diferencia de Shenzhen y Pyongyang, las experencias que va relatando Deslile se estructuran en pequeñas historias cortas, que pueden ser leídas independientemente, aunque el conjunto mantiene cierto orden cronológico.

Crónicas Birmanas de Guy Deslile, publicado en España por Astiberri

Quizás debido a su situación de amo de casa y también a la extensión de su estancia, el número de anécdotas es más amplio y diverso. En esta ocasión, Deslile actúa exclusivamente como espectador. Y al igual que en sus dos obras anteriores, nos cuenta sus sensaciones acerca de la gente local, el régimen totalitario del país, la situación de las ONGs, su vida como miembro de la sociedad de expatriados, sus migas con la comunidad de animadores y autores de cómic locales.

Hace poco escuchaba una entrevista con el canadiense en el programa The Strand de BBC Radio. Delisle pensaba que a su llegada a Myanmar se encontraría con una sociedad bastante parecida a la norcoreana, dado que ambos países comparten ciertas características similares. Primeramente, se trata de países gobernados por regímenes totalitarios (una junta militar, en el caso de Myanmar; y la primera dinastía comunista mundial, en el caso de Corea del Norte), lo que implica un férreo control de la libertad de expresión, tanto de los medios como de los ciudadanos. Sin embargo, Delisle se sorprende al ver que la sociedad birmanesa tiene acceso a fuentes de información extranjeras como la BBC o Voice of America. Hay algunas cuantas historietas donde Deslile hace un repaso a los sistemas de censura birmanos, y también en otras muchas da cuenta de la franqueza con que los locales critican abiertamente el régimen dentro de su círculo privado, especialmente aquellos de más edad.

Comparando su experiencia con Pyongyang, Delisle comenta varias cosas. En primer lugar, la experiencia fue un poco más dura, sobre todo al principio, porque en esta ocasión tenía a cargo a su hijo, de corta edad, mientras su mujer trabajaba. En los primeros capítulos puede verse claramente a Deslile en este rol, como acude al club de madres de expatriados, o el éxito que tiene con su hijo entre los autóctonos (y como lo ignoran cuando va sin su hijo).

Hay algunas otras conversaciones e interesantes historias sobre ONGs y en particular la misión que cumple la MSF en Myanmar.

Personalmente, me ha encantado, "I could not put it down". Muchos valoran la capidad de Deslile por haber sido capaz de atraer la atención del gran público hacia paises y regímenes políticos desconocidos e ignorados por los grandes medios de comunicación. Para mí, eso no es exclusivamente lo más importante, para mí, Deslile es un observador (un "curiosador" también), un magnífico narrador que sabe como expresar en papel aquello que ve, lee y escucha, y lo hace de la mejor manera que sabe, a través de páginas y viñetas.

Hay mucho contenido político en Myanmar, se ve sin duda que Deslile es un "animal político", sí pero también hay mucho de anécdotas, de experiencias personales (y espirituales), de impresiones, de dudas, de sensaciones y sentimientos, de pequeñas conversaciones, y también de, como no, cómics y animación.

Burma Chronicles, o Crónicas Birmanas, ha sido publicada en España por Astiberri, la misma editorial que ha publicado hasta ahora sus dos anteriores obras.

viernes, mayo 01, 2009

La "nueva" gripe según Delisle

En 2006 el historietista de cómics Guy Delisle se encontraba viviendo en Rangún (Myanmar), acompañando a su mujer, miembro de Médicos Sin Fronteras Francia (M.S.F) , en misión humanitaria. Fué también el año del brote de gripe aviar en el Sureste de China. El pánico que había generado la irrupción del SARS, también conocido como Síndrome Respiratorio Agudo Severo o neumonía asiática, en 2003 en Hong Kong hizo que de inmediato los países de la zona se preparasen para combatir el nuevo brote de gripe.

De ese año en Birmania surgiría posteriormente un álbum ilustrado, Crónicas Birmanas, donde el canadiense recopila, a modo de pequeñas historias cortas, muchas de las anécdotas, situaciones y experiencias que tuvo oportunidad de vivir en el país de las piedras preciosas.

En esta historieta en particular, titulada 1 de Julio, Guy es víctima de la psicosis colectiva que invade a los expatriados ante el brote de gripe aviar, de inminente llegada a Rangún.

"1 de Julio", página 1

"1 de Julio", página 2

"1 de Julio", página 3

La pasada semana, las acciones de la farmacéutica Roche Holding, fabricante del antiviral tamiflú, experimentaron una importante subida en bolsa, producto de la psicosis colectiva global tras el brote de gripe porcina aparecido recientemente en México.

"Bueno es recordar las palabras viejas que han de volver a sonar"
Antonio Machado

NOTA: Crónicas Birmanas ha sido publicado en España por la editorial Astiberri, editora también de otras obras de Deslile, como Shenzhen y Pyongyang.